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martes, 27 de septiembre de 2016

Aguilucho cenizo (Circus pygargus), una extinción silenciosa

  Hace tiempo que quería publicar esta entrada para hablaros del Aguilucho cenizo (Circus pygargus), rapaz asociada a los hábitats abiertos en Europa, que ha experimentado un severo declive en toda Galiza. Declive que en la comarca de Ferrol podemos catalogar directamente como extinción.


    Pero no siempre fué así. En el mapa del Atlas de Aves Nidificantes, editado en 1995 con datos recogidos hasta el 88, la especie muestra una amplia distribución por todo el territorio, señalándose varias cuadrículas para el extremo Norte de la provincia coruñesa. En el texto se indica "Debe aniñar en bastantes máis cuadrículas que as sinaladas no mapa, sempre que conten con hábitat axeitado".

   Por mis observaciones anotadas en los cuadernos de campo y por informaciones recogidas de terceras personas en aquellos años considero probable su presencia como nidificante en dos tipos de hábitats: por un lado los montes litorales cubiertos con tojeras bajas y en contacto con áreas de cultivo próximas; por otro, las sierras más interiores como Forgoselo o Capelada, donde habría mayor disponibilidad de hábitats adecuados tanto para nidificación como para alimentación del Aguilucho (tojales, brezales atlánticos, turberas, praderas, etc). Es por ello que pienso que debió extenderse ampliamente por toda la comarca exceptuando los valles más alterados, como el de Narón, y las áreas más forestadas o humanizadas.

Mapa de distribución de Circus pygargus publicado en el Atlas de Vertebrados (SGHN-1995)

  Repasando mis anotaciones antiguas encuentro citas de la especie en época reproductora de los montes de Doniños (Ferrol) o del valle de Moeche, por ejemplo. En invierno nos visitaba su pariente el Aguilucho pálido (Circus cyaneus), fácil de ver entonces en las lagunas costeras y sistemas dunares (hoy también desaparecido). Hablamos de la década de los ochenta.

  Pero entonces llegó la gran peste, el mayor desastre ecológico de Europa desde mi punto de vista:


  Si unos años después la gente se volvió loca con la fiebre del ladrillo, en los ochenta fué el eucalipto lo que trastornó a nuestro pueblo, ávido de rentabilizar sus terrenos y cansado de trabajar la tierra (que es mucho más duro, sobre todo cuando los jóvenes abandonan el rural).

  Poco a poco nuestros montes se fueron convirtiendo en una alfombra infinita de Eucaliptus globulus, desapareciendo bajo ellos los hábitats de braña, brezal o tojales de bajo porte por considerarse como "improductivos". Al mismo tiempo que se abandonaban los tradicionales cultivos de cereal (Centeno y Trigo, básicamente). Todo ello causó un cambio paisajístico y biológico que alteró completamente nuestro medio, de manera más patente en las comarcas más costeras.

Paisaje típico de los montes litorales gallegos (Moeche)

  Unos pocos años después llegaría la puntilla final: los parques eólicos. Si quedaba algún monte libre de Eucaliptos, allí proliferaron como setas estos nuevos monstruos de metal y fibra, que han arrasado todas las sierras de medianías en Galiza.

Parque eólico de As Somozas

   La visión de cualquier aldea gallega es repetitiva, monótona, desesperanzadora. Lo que el gallego de a pie llama eufemísticamente "monte" no es ahora más que un horrible eucaliptal.

Valle de San Xurxo de Moeche

     En Galiza se han realizado varios censos de Aguilucho cenizo. En 2002 la SGO estima su población entre 800 y 1548 parejas; en 2006 la SEO calcula su población entre 503 y 695 parejas; en 2008-2009 la Xunta contrata un estudio de campo para un plan de conservación de la especie que arroja un resultado de entre 487 y 645 parejas (Fuente: "O ocaso anunciado da Tartaraña cincenta", artículo de Xabier Vázquez Pumariño para la revista Cerna).

  Más allá de este baile de cifras, en nuestra comarca creo que podemos catalogar a la especie como extinguida o a punto de hacerlo, siendo ya aves en paso las escasas citas que podemos recoger actualmente, aunque imagino que puede quedar alguna pareja en O Forgoselo y A Capelada, los únicos lugares que non han sido arrasados por la peste eucalíptica.

Aguilucho cenizo (Circus pygargus)

 Mientras el calendario marca el paso del tiempo nuestra biodiversidad se va muriendo. Y especies tan hermosas como el Aguilucho cenizo nos van a dejar para siempre, casi sin darnos cuenta. Es la extinción silenciosa.

Agradecimientos:

A Xabier Vázquez Pumariño por compartir vía Facebook ese artículo que he utilizado.
A Miguel Rodríguez Esteban, autor de las fotos de la especie que aparecen en el post

domingo, 25 de septiembre de 2016

Notas breves da fim de semana

  Esta fim de semana estivem "a méio gas", por mor dumha lessom muscular que está a dar-me a lata mais do esperado. Assi que a penas puidem dar breves passeios sem máis óptica que a cámara ou, como moito, os binóculos, para nom forçar o ombro esquerdo.

  Ontes na costa de Meirás figem um percorrido na contorna do faro, onde havia já moitos Pedreiros cinzentos (Oenanthe oenanthe) e as primeiras Picas dos prados (Anthus pratensis).


 Pedreiro cinzento (Oenanthe oenanthe)

 Pica dos prados (Anthus pratensis)

  Vai umha foto do entorno tam peculiar do lugar (rocha basáltica? corrigam os expertos)

Costa rochosa de Meirás (Valdovinho)

    Esta manhá passei pola ría de Ferrol para ver que novidades tinha trazido o frente chuvoso de onte. E achei, longe, os tres primeiros Mergulhons de pescoço negro (Podiceps nigricollis) da tempada.

 Mergulhons de pescoço negro (Podiceps nigricollis)

  As gaivotas monstram agora a sua plumage nova, logo da segunda muda anual. Aínda assi sigo tendo problemas para distinguir as Larus do grupo michahellis. Ésta da foto semelhava um pouco diferente das michahellis que nidificam frente a minha casa. Espero o veredito dos expertos.

 Gaivota do grupo michahellis/cachinnans/argentatus

  De interesse para os colegas censadores do G.N. Hábitat que cobrem a nossa ria, comentar que se na praia de Sam Valentim (Fene) há molestias humanas/caninas, os telhados de ASTANO convertem-se num ponto de censo obrigado.

 Agrupamento de gaivotas nos telhados da factoria de Navantia-Fene

   E já temos connosco às fermosíssimas Gaivotas de cabeça negra (Larus melanocephalus). Para mim, umha das espécies mais bonitas das que se podem ver no país.



 Gaivotas de cabeça negra (Larus melanocephalus)

  No Seijo (Mugardos) atopei a Pedro Cruzado, com quem botei umhas parrafadas (que bom tío é o Pedro, de verdade volo digo). Deu tempo a afotar este Bilurico entre parrafada e parrafada:

Bilurico das rochas (Actitis hypoleucos)

 E isto é todo por hoje. Vou mirar os inquéritos a pé de urna a ver se contam algo que nom saiba.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Unas fotos de Vuelvepiedras

 La pequeña Playa de Os Botes es en esta época del año uno de los mejores lugares de Galiza para fotografiar limícolas a corta distancia.


Chorlitejos en el límite mareal

  Allí tuve ocasión hoy de practicar un poco de composición, que es el capítulo del libro de Fran que estoy estudiando ahora. Pero una cosa es decirlo y otra hacerlo.
  Fotografiar limícolas en una playa llena de algas, piedras o plásticos supone un buen desafío para el fotógrafo principiante. Sobre todo cuando tu cámara bridge no permite desenfocar el fondo.


    Pero si uno quiere aprender algo debe insistir una y otra vez, aprendiendo de los errores y analizando detalladamente cada foto para ver por qué no nos gusta.


Me tomo la libertad de pegar un párrafo del libro de Fran:

  “La colocación de la cámara es una decisión mucho más compleja de lo que en principio nos planteamos. Es precisa una inspección rigurosa y meditada del entorno y del protagonista para lograr integrar nuestra  visión del objeto con la realidad, y que nuestra mirada sea claramente percibida por el espectador. Componer es la elección activa de qué incluir en la imagen y dónde.  El hecho de movernos nos permite elegir entre numerosas formas de disponerse los elementos y así podemos encontrar la que más se adapte a nuestra visión personal de la realidad que nos encontramos. Una vez pulsado el disparador los elementos quedan fijos y sólo podremos reencuadrarla, nunca variar el ángulo de captura. Además aprovecharemos más el sensor de nuestra cámara que si intentamos desesperadamente recuperar una toma recortándola en la edición posterior”.
 Fran Nieto (“Fotografía macro, descubre todos sus secretos”)

Qué fácil parece y que difícil me resulta!
  
 Vuelvepiedras (Arenaria interpres) con Correlimos tridáctilo (Calidris alba)

   Esta mañana tenía una pelea contra el ángulo de disparo. Si bajaba al suelo me llenaba de arena y aparecía la lomba de una duna entre el ave y yo. Si me levantaba, el "picado" estropeaba la foto. Por otra parte en todos los encuadres aparecían objetos al fondo que generaban distracción y la SX60 no permite desenfocarlas con un F:4, por ejemplo. Al mismo tiempo había que estar atento para 1.- no auyentar a las limícolas 2.- escoger un momento de acción para captar una imagen interesante. Demasiado para mí.




  Bueno, a seguir practicando, que esto no es cuestión de prisa, sino de paciencia.